la veo entonces gris cuando está lejos
mas traviesa atraviesa los espejos
con volutas de azogue y de canciones.
Llamarada volátil sus facciones
se avivan, multiplican sus reflejos
chispas de un sol, metal, rayos complejos
prendidos en doradas grabaciones.
Y aquí el oro añil de su escritura,
mercurio en mi piel tornasolada,
brillante óleo, sagrada forma pura,
imprime por mi mente su hermosura
y en mi boca, sacrílega y oscura,
la luz de su Belleza derramada.
