y en mi mañana gris y en lo apagado
tras tu paso, mi paso desvelado
por tu halo persigue un rastro puro.
Un rastro blanco y puro, un seguro
latir de luz gotea tu calzado,
un lirio, son tus huellas, deshojado,
por pétalos silentes me apresuro.
Anuncia el alba el sol de tu cadera
y el fuego de tu pelo enciende el día,
tus brazos tea y faro y la bandera
de tu talle luciendo como guía,
y no me pierdo así, mas yo querría
prender en ti mi voz para que ardiera.
